Parque Nacional Maze
a 144 km
Maze es un pequeño parque de sabana en el sur de Etiopía, a unos 460 kilómetros al suroeste de Adís Abeba, entre Sodo y…
3 entradas y tours
Foto: Oxonhutch, CC BY 2.5
Mago se encuentra en el bajo valle del río Omo, en el extremo suroccidental de Etiopía, a unos 780 kilómetros de Adís Abeba, y aunque es un parque nacional con elefantes, búfalos y leones en su lista, casi nadie va allí por los animales: se visita porque es la tierra de los mursi, el pueblo cuyas mujeres llevan grandes platos de arcilla en el labio inferior, y el trayecto en vehículo por el parque hasta una de sus aldeas es la excursión habitual de todo circuito por el valle del Omo. La base es la ciudad de mercado de Jinka, a la que se llega desde Adís Abeba en dos duras jornadas por carretera, pasando por Arba Minch, o en un vuelo de aproximadamente una hora y media, que opera varios días a la semana. No es viable viajar por libre.
Los visitantes llegan con un operador turístico etíope, en un vehículo todoterreno con conductor y guía, y la jornada sigue un esquema fijo: salida temprana de Jinka, un descenso de treinta y cinco kilómetros por un escarpe en una pista accidentada hasta la entrada del parque, donde se pagan la entrada, una tasa por el vehículo y la tarifa de un escolta armado obligatorio, y otro trayecto de una a dos horas por el monte, durante el cual pueden verse dik-diks, pintadas y quizá algunos antílopes más grandes, hasta un asentamiento mursi; allí se paga una tasa de aldea, un guía local hace de intérprete y se toman fotografías a cambio de un pago acordado por persona o, mejor, por toda la visita. El encuentro, a menudo concurrido, insistente y puramente transaccional, deja incómodos a muchos viajeros, y los mejores guías intentan organizar visitas más largas y tranquilas, a primera hora del día, a aldeas más alejadas. Es posible acampar en la sede del parque junto al río Neri, donde pueden organizarse safaris en vehículo y caminatas con escoltas, pero las instalaciones son mínimas. La seguridad en el valle del Omo fluctúa, y conviene consultar las recomendaciones oficiales vigentes.
Precios actualizados de GetYourGuide para los tours cuyo recorrido incluye este parque. Cancelación gratuita en la mayoría de los casos.
El parque nacional se estableció en 1978 —la fecha de 1971 que a veces se cita se refiere a planes anteriores— y abarca unos 2.160 kilómetros cuadrados en la orilla oriental del Omo, frente al Parque Nacional Omo, más extenso, en la otra orilla; la cifra de cinco mil que aparece en algunas fuentes suma ambos. Se encuentra en el fondo de un ramal del valle del Rift, una cuenca baja y calurosa, entre los 450 metros junto al río y los 2.528 del monte Mago, al norte, cubierta principalmente de denso matorral de acacias y espesura, con llanuras herbosas abiertas en el sur, pantanos a lo largo de los ríos Neri y Mago, y un hermoso bosque de galería de higueras, tamarindos y otros grandes árboles a lo largo del propio Omo. Se creó para proteger a los grandes mamíferos de las llanuras, y la lista oficial es larga: elefante, búfalo, jirafa, cebra de Grévy y cebra de Burchell, kudú menor y kudú mayor, gerenuk, órix, alcélafo de Lelwel, tiang, antílope acuático defassa, león, leopardo, guepardo, licaón, e hipopótamos y cocodrilos en el río, con unas trescientas especies de aves. En la práctica, las cifras han caído drásticamente en cuarenta años, a causa de la caza con fusiles automáticos, que se generalizaron en el valle durante las guerras del vecino Sudán, del espesamiento del matorral, de la mosca tsetsé y de la falta de recursos, y el visitante que vea algo más que dik-diks, babuinos, unos cuantos alcélafos y búfalos puede darse por satisfecho. El interés humano es otra cuestión.
El bajo Omo es una de las regiones culturalmente más diversas de África, hogar de unos dieciséis pueblos distintos, entre ellos los hamar, los karo, los banna, los ari, los bodi, los kwegu y los nyangatom, cada uno con su propia lengua y costumbres, y el bajo valle fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1980 por los yacimientos fósiles situados más al sur, que han proporcionado restos humanos primitivos de hasta 2,4 millones de años de antigüedad y algunos de los restos más antiguos conocidos de nuestra propia especie. Los mursi, menos de diez mil, son pastores de ganado que también cultivan sorgo en las orillas del río a medida que se retira la crecida anual, y se desplazan entre el Omo y los pastizales según la estación. A las muchachas se les perfora el labio inferior hacia los quince años, y el orificio se va dilatando con tapones de tamaño creciente hasta que puede sostener un disco de arcilla cocida o de madera de hasta doce centímetros o más de diámetro, una práctica de origen oscuro, que los propios mursi asocian con la edad adulta femenina y el orgullo, y que hoy está en declive entre las mujeres jóvenes. Los hombres libran duelos ceremoniales con largas varas, llamados donga, y ambos sexos decoran el cuerpo con escarificaciones y con pintura. Su modo de vida está sometido a una fuerte presión: la gran presa Gibe III, terminada aguas arriba en 2016, ha puesto fin a la crecida natural de la que dependía su agricultura ribereña, y enormes plantaciones estatales de caña de azúcar, con sus canales y carreteras, han ocupado tierras dentro y alrededor de ambos parques, con el reasentamiento de pastores en aldeas.
El parque puede visitarse en los periodos secos, que en esta parte de Etiopía van aproximadamente de junio a septiembre y de diciembre a febrero, este último el más popular. Las dos estaciones de lluvias, de marzo a mayo, la más intensa, y en octubre y noviembre, convierten el suelo de algodón negro de las pistas en un barro intransitable, y el descenso desde Jinka puede quedar cortado durante días, de modo que los itinerarios en esos meses deben ser flexibles. En el fondo del valle hace calor en todo momento, de 30 a 38 grados, y la zona es palúdica, con moscas tsetsé en el monte, contra las que ayudan las mangas largas y los colores neutros.
Salga de Jinka al amanecer, tanto por la temperatura más fresca como porque las aldeas están más tranquilas antes de que lleguen los convoyes. Acuerde todos los pagos de antemano a través del guía, pida permiso antes de fotografiar a nadie y lleve billetes pequeños en birr etíopes. Calcule un día desde Jinka, dentro de un circuito por el valle del Omo de al menos una semana. Jinka tiene un pequeño museo dedicado a los pueblos del valle, y los mercados semanales de Key Afer, Dimeka y Turmi son los otros puntos destacados.
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Sí. GetYourGuide vende entradas y tours guiados cuyo recorrido incluye Parque Nacional Mago; los precios actualizados se muestran en esta página.
Parque Nacional Mago ocupa 2 160 km².
Parque Nacional Mago se creó en 1978.
Parque Nacional Mago está en Etiopía. El mapa de esta página muestra su ubicación exacta.
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