Parque Nacional Khangchendzonga
a 119 km
El Parque Nacional Khangchendzonga ocupa todo el cuarto noroccidental del pequeño estado indio de Sikkim, en el…
2 entradas y tours
Foto: A. J. T. Johnsingh, WWF-India and NCF, CC BY-SA 3.0
Jigme Dorji es el gran parque de montaña del noroeste de Bután, que se extiende a lo largo de la frontera tibetana desde el valle de Paro hasta más allá de Gasa, y alberga los treks más famosos del país, que son el único modo de conocerlo, ya que ninguna carretera penetra más allá de sus márgenes meridionales. Los viajes a Bután están regulados: todos los visitantes extranjeros, salvo los indios y algunos otros, pagan una tasa diaria de desarrollo sostenible, y el trekking solo puede realizarse a través de un operador turístico butanés autorizado, que proporciona el guía, el cocinero, las tiendas, la comida y los caballos o yaks que cargan el equipaje, de modo que lo que hay que elegir es la ruta y la temporada. Se llega en avión a Paro, el único aeropuerto internacional, al que vuelan las dos aerolíneas nacionales desde Delhi, Katmandú, Bangkok y algunas otras ciudades.
La ruta clásica es el trek del Jomolhari, que comienza al final de la carretera que sube por el valle de Paro y sigue el río Paro durante tres días a través de bosques y pastos de yaks hasta el campamento de Jangothang, a 4.080 metros, justo debajo de la pared de hielo del Jomolhari, donde se dedica un día al descanso; desde allí, o bien se regresa describiendo un circuito por un paso hacia el sur, seis o siete días en total, o bien se cruza el Nyile La, de 4.870 metros, hasta la remota fortaleza de Lingshi y se continúa por otros pasos hasta la carretera por encima de Timbu, ocho o nueve días. Rutas más largas continúan hacia el nordeste desde Lingshi hasta los pueblos de Laya y las fuentes termales y la fortaleza de Gasa, de doce a catorce días, y el legendario Snowman trek, de unos veinticinco días por once pasos de alta montaña hasta Lunana y más allá, que empieza de la misma manera, se considera uno de los más duros del Himalaya. Para quienes no hacen trekking, una carretera llega ahora hasta Gasa, a cinco horas de Punakha, desde donde las fuentes termales quedan a un corto paseo.
El parque se creó en 1974, como santuario, y recibió el nombre del tercer rey de Bután, Jigme Dorji Wangchuck, padre del país moderno, que había muerto dos años antes; abarca 4.316 kilómetros cuadrados, en los distritos de Gasa, Timbu, Paro y Punakha, y figura en la lista indicativa del país para el Patrimonio Mundial. Se eleva desde el bosque subtropical de frondosas a 1.400 metros, a través de bosques de pino azul, roble, arce, tsuga, abeto y treinta especies de rododendro, matorral de enebro y praderas alpinas, hasta el hielo a más de siete mil metros, y alberga las fuentes de cuatro de los principales ríos de Bután, de cuya energía hidroeléctrica depende la economía nacional. En la frontera se alzan el Jomolhari, de 7.326 metros, morada de una de las cinco diosas hermanas que protegen el Tíbet y Bután, escalado por primera vez en 1937 por una pequeña expedición británica con el permiso de los butaneses y hoy, como todas las altas cumbres del país, cerrado a los alpinistas por respeto a las deidades; la elegante pirámide acanalada del Jichu Drake, y el Tsherimgang. El parque tiene la particularidad de contener los cuatro emblemas nacionales de Bután: el takín, el animal nacional, un pesado caprino de color pardo dorado con la nariz abultada, que se reúne en manadas de cien o más ejemplares en los pastos estivales por encima de Gasa; la amapola azul, la flor nacional, que florece en los pedregales altos durante el monzón; el ciprés del Himalaya, el árbol nacional, y el cuervo, el ave nacional, cuya cabeza adorna la corona del rey.
Es también uno de los poquísimos lugares de la Tierra donde se superponen las áreas de distribución del tigre y del leopardo de las nieves: las cámaras han registrado aquí tigres por encima de los cuatro mil metros, a mayor altitud que en ningún otro lugar, un descubrimiento que dio a conocer al mundo una expedición televisiva en 2010. El bharal o carnero azul, en grandes rebaños, el ciervo almizclero, el oso negro del Himalaya, el panda rojo, el serau, el cuón, la marmota, el faisán sangre, el monal, el tragopán satiro y el quebrantahuesos figuran entre sus demás habitantes. Unas 6.500 personas viven dentro del parque, que se gestiona según el principio de que ese es su lugar. Los más singulares son los layaps, una comunidad de pastores de yaks de los pueblos de Laya, a 3.800 metros, cuyas mujeres llevan sombreros cónicos de bambú trenzado rematados por una punta, largas faldas negras de pelo de yak y abundante plata, y que, desde que el gobierno lo permitió en 2004, obtienen buena parte de sus ingresos de la recolección de cordyceps, un hongo de oruga que en la medicina china vale más que su peso en oro; cada octubre se celebra allí un festival real de las tierras altas. Las fuentes termales de Gasa, donde las familias butanesas acampan durante semanas en invierno para curar sus dolencias, fueron arrasadas por una riada en 2009 y se han reconstruido. En 1994 se desbordó un lago glaciar en las tierras altas vecinas, lo que provocó una riada por el Pho Chhu que dañó la gran fortaleza de Punakha, y desde entonces la vigilancia de estos lagos ha sido una preocupación nacional.
Hay dos temporadas de trekking. La primavera, de finales de marzo a mayo, es templada y se colorea con la floración de los rododendros y las magnolias, con algo de bruma y nubes por las tardes y nieve que persiste en los pasos altos al principio de la temporada. El otoño, de finales de septiembre a mediados de noviembre, después del monzón, ofrece los cielos más despejados y las mejores vistas de las cumbres, noches frías y la mayor demanda, ya que octubre es el mes de más afluencia, para el que conviene reservar los vuelos y los operadores con muchos meses de antelación.
El monzón, de junio a principios de septiembre, trae lluvias intensas, sanguijuelas, barro y nubes, aunque entonces las flores alpinas, incluida la amapola azul, están en su mejor momento; en invierno, de diciembre a marzo, los pasos quedan cerrados por la nieve y solo son accesibles los valles bajos y Gasa. El mal de altura es el principal peligro, ya que los treks pasan días por encima de los cuatro mil metros, y los itinerarios deben incluir días de aclimatación. Lleve un saco de dormir abrigado y una chaqueta de plumas. Calcule de una a dos semanas, además de Paro y Timbu.
a 119 km
El Parque Nacional Khangchendzonga ocupa todo el cuarto noroccidental del pequeño estado indio de Sikkim, en el…
2 entradas y tours
a 159 km
Singalila es una alta cresta boscosa en la frontera entre la India y Nepal, en las colinas de Darjeeling, en Bengala…
3 entradas y tours
a 278 km
El Parque Nacional de Sagarmatha, en la región del Khumbu, al nordeste de Nepal, contiene el monte Everest y varias más…
121 entradas y tours
En GetYourGuide no figura ningún tour en línea para Parque Nacional Jigme Dorji; la entrada, donde se cobra, se paga en el acceso o a través de la administración del parque. En esta página encontrará parques cercanos con tours reservables.
Parque Nacional Jigme Dorji ocupa 4 316 km².
Parque Nacional Jigme Dorji se creó en 1974.
Parque Nacional Jigme Dorji está en Bután. El mapa de esta página muestra su ubicación exacta.